Un llamado: de los pies al Corazón de Jesús

Paray le-Monial, el antiguo santuario del Corazón de Jesús en Francia, también se convirtió en el corazón de la Comunidad del Emmanuel, prácticamente desde su nacimiento.  A continuación, hacemos una reflexión sobre ello.

En el verano boreal de 1974 Pierre Goursat y la Comunidad del Emmanuel, ya habían organizado dos encuentros de la Renovación Carismática francesa en la basílica dedicada a Santa María Magdalena en la ciudad de Vézelay (Francia), con 600 personas y con muchos frutos abundantes. Un año después Pierre deseaba renovar esta experiencia de encuentro con Dios y despertar del fuego del Espíritu Santo. Pero ahora tenía una intuición en su corazón de realizar este encuentro en un lugar llamado Paray-le-monial.


Paray es el lugar donde, en el siglo XVII, Jesucristo reveló su amor, mostrando y pidiendo establecer una fiesta a su sagrado corazón a una religiosa de la Visitación, Santa Margarita Alacoque. El detalle es que en este tiempo era un lugar caído en el olvido, sin ningún significado religioso. A Pesar de estas condiciones, la comunidad organizó y celebró en ese año dos sesiones acogiendo a unas mil doscientas personas (el doble que en Vézelay).

Desde ese año, Paray se volvió el centro del Comunidad del Emmanuel o “digamos más bien el Corazón” de la comunidad como lo diría a Pierre la mística francesa Martha Robin, una gran figura espiritual del siglo XX.

Así expresaba Pierre esta intuición de ir a Paray:

“¿Entiendes? El año pasado fuimos a Vézelay, como los pecadores, a postrarnos como María Magdalena a los pies del Señor. Ahora Jesús nos llama a su Corazón”.

La intuición de Pierre sería confirmada por un hermano de comunidad con un pasaje de la obra “El diálogo” de Santa Catalina de Siena:

“Debes saber que este puente que une el cielo y la tierra, que es mi hijo único tiene tres grados (…): el primero son sus pies que significan la afección porque, como los pies llevan al cuerpo, la afección lleva al alma. Los pies constituyen un escalón para poder llegar al costado, donde te será manifestado el secreto del corazón (…) En el primer grado, despegando los pies de las ataduras terrestres, el alma se despoja del vicio, en el segundo se llena de amor y de virtud”.

Pierre había experimentado que “el Sagrado Corazón, no es una devoción: es la esencia misma del amor de Dios”. Y que el Señor es el que nos lleva de sus pies, donde somos sanados de las culpas y heridas del pasado, a su corazón para vivir con él. Es en este Corazón de Dios donde se alimentan las gracias fundadoras de la comunidad del Emmanuel: adoración, compasión y evangelización.

A partir de este episodio de la vida de Pierre y de la comunidad que cada uno de nosotros podamos apropiarnos de este llamado de ir al Corazón de Jesús (lugar de Amor) para dejarnos amar por el Corazón que amó y que ama tanto al mundo.

 Rumsick Zamora Sánchez
Seminarista de la Comunidad del Emmanuel

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