El carisma de Sanación: Entrevista al padre Thierry Avalle

Desde hace 15 años, la animación de un grupo de oración para enfermos en San Nicolás de los Campos (París) ha sido confiado al padre Thierry Avalle, junto con un equipo de laicos. El padre Avalle es miembro de la Comunidad del Emmanuel, vicario de la parroquia San Nicolás de los Campos  y profesor del colegio de Bernardinos.

Entrevista realizada por Laurence de Louvencourt 

Il est Vivant: ¿cómo inició la “aventura” de San Nicolás de los Campos, para usted?

Padre Therry Avalle.   Hace unos 15 años yo era vicario en  esta parroquia y  se me confió la responsabilidad de ese grupo de oración.  Era un grupo dividido, que estaba a punto de desaparecer. No había testimonios de curación. Pedí  entonces a   los coordinadores del grupo de oración que cesaran sus divisiones  y  también pedí al Señor de confirmar nuestros carismas a través de testimonios. Estos llegaron muy rápido.

La primera persona en dar testimonio se curó de su nariz (recuperó el olor). Otra sufría de los intestinos. Después de recibir una Palabra, ella, en su vientre, sintió calor durante 15 minutos, frío durante otros 15, y enseguida su mal desapareció. Estos eran los testimonios  habíamos pedido a  Dios  para continuar. El grupo de oración creció de nuevo progresivamente, lo que nos ha dado el tiempo de aprender, de adquirir cierta experiencia, para que todo se pase de forma adecuada y calmada. Siempre hay testimonios. Hoy día son abundantes. Y eso que muchos no testimonian aquí las curaciones recibidas, sino en otros lugares.

Equipo de laicos que colabora en la parroquia de San Nicolás de los Campos
Equipo de laicos que colabora en la parroquia de San Nicolás de los Campos

IEV. Tras 15 años de este ministerio, ¿qué puedes decir sobre esta experiencia poco común?

TA. La primera cosa, para mí es que Jesús está vivo y presente en este grupo. Él ha resucitado, Él está aquí; es el pastor de su pueblo. Las curaciones no son más que signos para hacer crecer nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad, para poder ser salvos.

La curación no es la prioridad de este grupo. No es secundaria, pero sí está en un segundo plano en relación a la necesidad de tomar conciencia de que Cristo es el buen pastor. Las personas deben hacer esta experiencia personalmente para avanzar en su vida cristiana. Para quienes van a la misa todos los domingos,  pero que jamás se han sumergido en esta realidad, lo dicho puede ser una teoría.  Sólo Jesús puede hacerles comprender y vivir esta experiencia.

En el grupo de oración Jesús hace lo que Él quiere con quien quiere y cuando quiere.  Las experiencias de los unos y de los otros son muy variadas: algunos son curados, otros reciben signos que les dicen cosas (un perfume, un consuelo, etc.)  y otros reciben una efusión del Espíritu Santo.

IEV.  ¿Cómo evangelizar las intenciones y deseos de las personas que asisten a este grupo de oración?.

TA. Centrándolas en la Palabra de Dios. Dándoles enseñanzas sobre la fe. Además, las palabras recibidas durante la procesión del Santísimo Sacramento no son sólo sobre curaciones. Algunas palabras educan la fe de una sola persona o de toda la asamblea.

IEV.  Algunos se preguntan: “¿por qué hay necesidad del carisma de sanación, si ya tenemos los siete sacramentos?”.

TA. El sacramento es el “canal ordinario de la gracia”, pero Dios es libre de actuar como Él quiere por fuera de esa vía ordinaria de gracia. Y esto sucede con el carisma de curación. La vida de la Iglesia no se limita solo a la vida sacramental, aunque ciertamente, la vida sacramental es el corazón de la Iglesia.

La dimensión carismática nos fuerza a poner un acto de fe en Jesús, que actúa concretamente en nuestras vidas. Esto implica dejarse guiar por el Espíritu Santo, lo cual puede contribuir a renovar la vida sacramental, que muchas veces es vivida de manera demasiado ritualista, sin una conciencia viva de que Dios es quien actúa.

IEV. ¿Cuál es el vínculo entre fe y curación?

TA. La fe no condiciona siempre la curación. El Señor sana muchas veces a  las personas porque ellas tienen fe y a otras para que tengan fe. Otras son sanadas porque alguien ha intercedido por ellas.  Hay personas que tienen una gran fe y no son sanadas.  Sin embargo, la fe abre la puerta a la sanación, cuando Dios la quiere dar, a la persona o quienes la rodean.

La fe de la asamblea que trasciende la fe personal es igualmente muy importante. Se vive una comunión que favorece la acogida de las gracias que Dios quiere dar. Por tanto,  Si no hay fe en la asamblea de oración, no  hay curaciones.  Yo estoy ahí para ayudar a que la fe de algunos sea comunicada a los demás.

Pero el vínculo “Fe – sanación” no es para nada mecánico. En la sanación siempre está la soberana libertad de Dios que actúa según sus designios y voluntad. Hay curación si Dios quiere concederla.

IEV.   ¿Qué significa la palabra de Cristo : « tu fe te ha salvado » ?.

TA. Que la fe es una puerta hacia la sanación, pero la sanación es penas un camino a la salvación. Alguien puede haberse sanado, pero no salvado. Se puede buscar la curación, y quedarse ahí.   Ya lo vimos en el Evangelio, en el caso de los diez leprosos sanados. Solo uno regresó a agradecer a Jesús. Y Jesús le dijo: “¡Tu fe te ha salvado ! ». La curación debe permitir la búsqueda de la salvación, que es el objetivo final.

IEV. ¿Existe una clave para durar?

TA. La paz profunda. En el grupo de oración de San Nicolás de los Campos hay poco espectáculo. La alegría puede expresarse, pero prefiero que se controle los aspectos emocionales. Lo más importante es que las personas se sumerjan en una interioridad y experimenten un auténtico encuentro con Cristo.

IEV. ¿Qué consejos das a quienes desean hacer esta experiencia?.

TA. El carisma está siempre ligado a la misión. No es para darse gusto. Es por el bien de la comunidad. Por otra parte, el carisma se ejerce en el seno de un cuerpo, con otros que ejercen otros carismas. Un carisma llamado “extraordinario” puede aislar a una persona y aún ponerla en peligro. Es muy importante vivir los carismas en el seno de un cuerpo, que es la Iglesia. Ella nos conduce a la humildad.

IEV. ¿Cómo saber si se posee ese carisma?

TA. Se siente un llamado y es necesario discernirlo con otras personas de la Iglesia. Por eso yo recomiendo iniciar ejerciéndolo de forma moderada, con prudencia y sabiduría. Es importante perseverar, dándole tiempo al tiempo. Si somos humildes y si no exponemos a la gente al peligro, tendremos el derecho de equivocarnos; aún después de largos años de ejercitar el carisma. No tenemos el carisma de la infalibilidad. Permanezcamos humildes en la confianza de que Dios va a cumplir su obra.

IEV.  Es lo que se llama  una “palabra de conocimiento”

TA.  San Pablo, cuando se da nombre a los carismas, no se define qué hay detrás. El habla de profecía, de curación… hay una variedad de carismas en la Iglesia. Por mi parte, a lo que yo designo “palabra de conocimiento” es una palabra muy precisa que informa a una persona sobre la obra que Dios va a hacer en ella. La persona puede reconocer que la palabra es auténtica, bien sea porque dicha palabra da suficientes detalles, o bien –sobre todo- porque ella se cumple. Quien recibió la palabra puede verificar en su vida la veracidad de la misma.  Una palabra de conocimiento puede ser una palabra de curación, o una palabra de otro tipo.  Pero cada una tiene su propia nomenclatura


La oración por los enfermos se lleva a cabo todos los jueves  a las 6:15 pm en la Iglesia San Nicolás de los Campos, 254 rue Saint Martin, 75003, París, Francia.  Más información en el sitio web asaintnicolas.com  Todos los hermanos que visiten París son bienvenidos.


Artículo traducido del número 344 de la revista   Il est vivant ! “Guérison-délivrance : des signes pour annoncer l’Évangile »

Las fotografías son de autoría de Francois Salefan y fueron  tomados del sitio web de la parroquia de San Nicolás de los Campos