Pentecostés en Medellín (Colombia): una torrencial lluvia de gracias para la Comunidad

Es sábado en la noche, llueve a cántaros en la ciudad de Medellín, y mientras la mayoría de las personas en la ciudad están atentos al partido de fútbol entre dos populares equipos colombianos, un grupo de jóvenes se atreven a hacer una propuesta distinta, desafiando el frío de la noche y el escepticismo de muchos que no creen que la fe en realidad mueve montañas…

Y es que esta noche no era cualquier noche… esta noche el grupo de jóvenes se preparaba para ser renovados en uno de los regalos más maravillosos que la Iglesia ha recibido… es vigilia de Pentecostés y el Espíritu Santo presente en la vida de cada uno de ellos los ha motivado para organizar una velada con los fieles de la parroquia de Jesús Nazareno, una vigilia llena de alabanza, oración, alegría, vida fraterna y sobre todo, ¡llena de la presencia de Dios Espíritu!

Los jóvenes de la comunidad  del Emmanuel en Medellín lideraron esta velada y junto al grupo de jóvenes de la parroquia, al grupo de estudio bíblico y con el importante apoyo del párroco, reunieron a más de 50 personas para renovar en la vida de la Iglesia los 7 dones del Espíritu Santo en pleno siglo XXI. Así, en una vigilia que inició a las 7 pm  y se extendió algo más de la medianoche, hubo espacio para la oración gozosa de alabanza, la reflexión, la representación teatral, el compartir de un refrigerio con los demás hermanos en la fe, y para finalizar con broche de oro, la celebración de la eucaristía dominical -con la liturgia de Pentecostés-  a plena media noche.

Como testimonio especial, la velada contó con la animación musical de un grupo de jóvenes amigos de la comunidad del  Emmanuel de Bogotá, quienes movidos por la alegría de servir viajaron toda la noche anterior, más de ocho horas en autobús, con el único objetivo de poner sus talentos al servicio de Dios en esta vigila. Además, las reflexiones de la velada que giraron en torno a los 7 dones del Espíritu, fueron organizadas y orientadas por los jóvenes de la comunidad, con la participación de un grupo de misioneros de la comunidad de Bogotá, el grupo de estudio bíblico, y los fieles de la parroquia quienes después de muchos años se animaron a hacer nuevamente una velada hasta altas horas de la noche.

La lluvia no paró en toda la noche, y para los que tuvimos la fortuna de participar de la velada, sabemos que ese torrencial aguacero fue símbolo de las gracias y dones el Espíritu que se derraman sobre la Iglesia sin cesar, y de la misma manera que lo hizo sobre los apóstoles hoy nos saca de nuestro encierro y nos lleva a anunciar la alegría de Cristo vivo en medio del mundo, hablando en las lenguas de todos los hombres de nuestro tiempo para que cada uno de nosotros pueda acoger en la propia vida a Jesucristo, el salvador de toda la humanidad.

Gracias muchachos, su alegría y entusiasmo contagian y nos llenan de esperanza para seguir construyendo el Reino de Dios. El Señor los bendiga y que el Espíritu Santo siga abrasándolos de amor por los demás.  Amén.

Dimelza Silva

Responsable Comunidad del Emmanuel en Bogotá, Colombia