Laurent Landete, nuevo miembro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

 El 6 de octubre de 2018, el Papa Francisco nombró algunos miembros y consultores en los diferentes dicasterios romanos. Laurent Landete, quien se desempeñaba como consultor del Pontificio Consejo para los Laicos y Moderador de la Comunidad del Emmanuel, fue nombrado miembro del Pontificio Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Ver el decreto de nombramiento en este vínculo

Junto con Laurent,  fueron nombrados otros 24 miembros (más los tres ya nombrados en diciembre) y 26 consultores. Todos los nombramientos son por cinco años. Entre los 28 miembros hay  ocho cardenales, dos obispos, un religioso, tres matrimonios y once laicos; entre los 26 consultores hay siete sacerdotes, cuatro religiosos, dos matrimonios y once laicos.

¿Qué es el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida?

El Dicasterio  coordina los asuntos  que son  pertinencia de la Santa Sede en lo relacionado con la promoción de la vida y del apostolado de los fieles laicos, en la pastoral de los jóvenes, de la familia y de su misión.  Para ello el Dicasterio mantiene relaciones con las Conferencias Episcopales, las Iglesias locales y otros organismos eclesiales, promoviendo el intercambio entre ellos y ofreciendo su colaboración para que se promuevan los valores y las iniciativas relacionadas con dichas materias.

El Dicasterio está presidido por el Prefecto, asistido por un Secretario, que podría ser un laico, y al menos dos Subsecretarios laicos.  Está dotado con un número adecuado de funcionarios, clérigos y laicos, elegidos, en la medida de lo posible, de las diferentes regiones del mundo, según las normas vigentes en la Curia romana.

El Dicasterio tiene sus propios miembros, entre los cuales fieles laicos, hombres y mujeres, solteros y casados, comprometidos en diferentes campos de actividad y procedentes de diversas partes del mundo, reflejando así el carácter universal de la Iglesia. Tiene además,  sus propios consultores.

¿Cuales son las funciones del Dicasterio?

Entre sus funciones se encuentran las siguientes:

Promueve y organiza conferencias internacionales y otras iniciativas sea relativas al apostolado de los laicos, a los jóvenes, al matrimonio y a la realidad de la familia y de la vida en el ámbito eclesial.

Anima y fomenta la promoción de la vocación y de la misión de los fieles laicos en la Iglesia y en el mundo  y también como miembros pertenecientes a asociaciones, movimientos, comunidades.   También, promueve estudios para contribuir a la profundización doctrinal de los temas y cuestiones relacionadas con los fieles laicos.

Promueve la participación de los fieles laicos en la instrucción catequética, en la vida litúrgica y sacramental, en la actividad misionera, en las obras de misericordia, de caridad y de promoción humana y social.   Además, apoya y alienta su presencia activa y responsable en la vida parroquial y diocesana, y en los órganos consultivos de gobierno presentes en la Iglesia a nivel universal y particular.

Hace, además, un seguimiento a la actividad de los institutos, asociaciones, movimientos y organizaciones católicas, nacionales e internacionales, cuyo propósito es servir al bien de la familia.

Se ocupa de la profundización de la doctrina sobre la familia y de su divulgación a través de una catequesis adecuada; favorece, en particular, los estudios sobre la espiritualidad del matrimonio y la familia y su faceta formativa.

Ofrece directrices para los programas de formación de los novios que se preparan para el matrimonio y para los recién casados. Expresa la solicitud pastoral de la Iglesia también en relación con las situaciones llamadas “irregulares” (véase AL, 296-306).

También ofrece directrices para los programas pastorales que sostienen a las familias en la educación de los jóvenes en la fe y en la vida eclesial y civil, con una atención especial a los pobres y marginados, así como al diálogo entre generaciones.

Favorece la apertura de las familias a la adopción y a la acogida de los niños y al cuidado de las personas mayores, haciéndose presente en las instituciones civiles para que apoyen dichas prácticas.

Sostiene y coordina iniciativas a favor de la procreación responsable, así como para la protección de la vida humana desde la concepción hasta su fin natural, teniendo en cuenta las necesidades de la persona en las diversas fases evolutivas.

Finalmente, promueve y alienta a las organizaciones y asociaciones que ayudan a la mujer y a la familia a recibir y apreciar el don de la vida, especialmente en el caso de embarazos difíciles, y a prevenir el aborto. También apoya programas e iniciativas destinados a ayudar a las mujeres que hubieran abortado.