La formación sacerdotal

El primer año de formación (llamado “propedéutico” o de formación espiritual) tiene lugar en la Casa San José, en Namur, Bélgica,  o Abiyán, Costa de Marfíl.

Los jóvenes que deseen ser sacerdotes experimentan allí un año espiritual, comunitario y misionero, básico  para su propio llamado al sacerdocio.

Una vez concluida esta etapa, ellos son enviados a seminarios o institutos de formación en París, Bordeaux, Lyon, Namur, Bruselas Roma o Abiyán, continuando su camino comunitario y en contacto con familias y hermanos consagrados de la Comunidad del Emmanuel.

Además de una formación filosófica y teológica fiel al magisterio de la Iglesia, los seminaristas reciben una formación específica, a la vez espiritual y misionera, en unión con el carisma de la Comunidad del Emmanuel.

Pbro. Henri-Marie Mottin, responsable de sacerdotes y seminaristas
“Actualmente los años de formación se dividen generalmente así:  Un año de propedéutico (formación espiritual), dos años de filosofía (formación intelectual), tres (o cuatro) años de teología (formación doctrinal y pastoral). El año diaconal, que pone cierre a este camino, es un tiempo de servicoo a la escuela de Cristo Servidor.  Las tres dimensiones (intelectual, espiritual y misionera) no  están solamente yuxtapuestas, sino que se armonizan en el conjunto de la formación.  Finalmente, la formación  humana se inscribe como una filigrana en todo ello.  No olvidemos que esta formación se fundamenta en las bases que da la educación recibida en la familia.   Comprendemos igualmente cómo la calidad de esta formación humana permite  la adquisición de una madurez afectiva equilibrada, fuerte y libre, permitiendo asumir con alegría la exigencia del amor a Cristo y a la Iglesia, que es el celibato sacerdotal”.